De victorias y derrotas que no le atañe, de conversiones desprevenidas, de engaños y astucias fraguadas en la amenaza interior, de leyendas que superan los límites de la propia vida. El caballo como indicador físico y psíquico de gran parte de la Historia. Presente de grandes actos y hazañas, útil en las pequeñas parcelas cotidianas, signo de la extravagancia humana y la potestad del individuo. La Era del Centauro (fusión íntima entre el hombre y el caballo) abarca gran parte en el tránsito del hombre por la Tierra, asimilando el domado las contradicciones y ambigüedades del amo, aprovechando la prestancia para la conquista constante de nuevas plazas, reiterando el suceso de Ilión cada día. Desde las representaciones rupestres, pasando por los caballos lunares de Fidias o las pinturas de algunas tumbas etruscas, al dominado por Bartolomeo Colleoni sin perder un ápice de su nobleza (Verrocchio); desde los presentes en la rendición de Breda (Velázquez) al impertinente y desbocado de Caravaggio; desde los manipulados para cargar como mediadores de los bajos instintos una noche de mayo (Goya) a la placida tarde en las carreras de Degás; como signo de la inocencia acribillada en el Guernica de Picasso a la libertad plástica que transforma la realidad como un caballo azul de Franz Marc. El caballo ha estado presente en la evolución estética, como símbolo de asuntos opuestos: entre la vida y la muerte, el sol y el agua, lo sometido y lo incontrolado, como el hombre. Ramiro Megias no reedita ningún concepto precedente, por el contrario lo extrapola de cualquier sentido o divagación inconsciente, presentándolo en el más puro relato de proyección objetiva, el caballo como cualidad absoluta en su existencia, definiendo límites y proyecciones infinitas en cada una de sus esculturas. Como base, itinerario y conclusión. Por ello el equilibrio y el dialogo íntimo entre el tema, la materia y la idea. La concreción de un tema desarrollado y analizado en profundidad, ajeno a conspiraciones y absurdas especulaciones de un momento efímero. Materia directa, desligada de manipulaciones o exportaciones que puedan desvirtuar el objetivo. Idea transportada por las manos del creador a la más concreta verdad: el mundo de los %u201Cequus%u201D, plasmando la fuerza, belleza y diversidad de una vida noble en su propia individualidad. Ceferino Navarro
[-]